domingo, junio 29, 2008

La iglesia que realmente buscamos

Por estos días estuve leyendo algunos blogs cristianos y me encontre con algunos hermanos de otros países Perú y Argentina que hacen iglesia de un forma distinta, quizás es la "verdadera forma". Descrubi que existen un par de experimentos como le llaman que me animaron para decir : Sí, la iglesia que busco existe.

Les copio una invitación sencilla que me caló en lo profundo pero que realmente representa a una generación que ya no busca enclaustrarse en un lugar sino vivir el evangelio de Cristo de cercanía a las personas, un evangelio resumido en una sola palabra "amor al projimo".

¿Conocen a alguien así?
¿Habrá alguien por ahí,alguien más,a quien le interese participar en un experimento
de hermandad cristiana modelo 2006, sin sermones, sin butacas, sin orden de culto(sin culto)(más bien con un desorden medio inculto) pero eso sí:con mate y bizcochitos?
¿Hay alguien más,por estos lados,que en vez de una reunión bien hecha
prefiera una bien deshecha,en la que se pueda preguntar y retrucar y se respire un aire de esa tierra que podríamos llamar País de Dios, hablando, mostrando quién es uno,
qué le duele y qué es lo que siempre quiso hacer pero no pudo,
porque estuvo ocupado siendo un creyente prolijito y bien peinado?

¿Habrá algún otroque quisiera decir “voy a la iglesia”y salir feliz para el café
a ver a los amigos,y escuchar al que está roto y planear con élla estrategia definitiva
para cambiar el mundo?
¿Existe por ahí quien quiera decir “voy a la iglesia”y hacer después todo esoy volver
contento a casa(la servilleta de papel llena de ideas)
sintiendo que de veras estuvo en la presencia del Señor?
¿Hay quien quiera un grupo de amigos que disfrute la amistad de Dios y en el que nadie quiera ser un jefe, porque entre ellos,en el fondo,nadie se anima a ser el jefe de su amigo?
¿un grupo que se junte a veces a no hablar pero sí a hacer algo por aquellos que no tienen Dios
ni hermanos ni país que los ampare?
¿Puede ser que haya algún otro que quiera eso y que piense que eso es ser cristiano
como el que más y tener iglesia?
¿Alguien que quiera una forma de Sagrada Comunión que se parezca simplemente a una manga de personas que se quieren?
Si conocés a alguien que quiere eso o que tal vez lo necesita como el agua,
decile que aquí estamos, que diga hola.
Que nos escriba. A ver qué hacemos.

Les copio el blog para que vean en que resultó

http://debajodelciruelo.blogspot.com/

viernes, junio 20, 2008

¿Hablas en Cristianés?

Ojo que no se trata de nuevas lenguas..
buen artículo, me acordé de aquel extenso listado de palabras "extrañas" y modismos que se usan en el medio evangelico que alguna vez hicimos en el foro jumep.cl

Como para no olvidarnos que debemos reflejar a Cristo en nuestros actos y simplificar el lenguaje para que otros puedan llegar a conocerle.

http://www.poderenlinea.com/cristianismo-practico/20-06-2008/%c2%bfhablas-en-stianes/

sábado, junio 14, 2008

Dios no te va a empujar si tú no te quieres mover...

Mientras navegaba por mi iglesia virtual (blogs cristianos que frecuento con el ánimo de edificarme) me encontré con esta frase "Dios no te va a empujar, si tú no te quieres mover...".

Ok.. las decisiones radicales siempre han sido dificiles, sin embargo por el principio de libre albedrio no puedo pensar que Dios se sienta en su trono moviendo los hilos de nuestra vida sin dejar la oportunidad al ser humano de decidir su día a día.

Me recuerdo aquel pasaje donde dice: He puesto dos caminos frente a ti, escoge pues la bendición para que vivas. Debemos entonces decidir pero guiados por su E.S

En mi peregrinaje sigo afirmando que el evangelio es mucho más de lo que hoy vemos.

domingo, junio 08, 2008

El evangelio en el que ya no creo

Durante muchos años vivi un evangelio centrado en mi, ....añoraba los cielos y la tierra nueva , me imaginaba caminando por calles de oro, viendo el mar de cristal. En mi "fe" creia porque asi me lo habian dicho que existirian camas que de solo verme se abririan solas para que yo descansara. Pensaba que en aquel lugar ya no iba tener más obligaciones como estudiar y trabajar y que eternamente angeles estarian a mi disposición para servirme y concederme todo lo que yo quisiera. Ya no lloraría por decepciones, ya no tendría necesidades y podría descansar eternamente sin ninguna preocupación.
Bajo esa perspectiva claro que añoraba irme al cielo, porque claro, estaba segura que por solo ser "evangelica" y de cierta denominación me iría inmediatamente siempre que porsupuesto no dejara de congregarme. Y claro tenia que estar presentes todos los domingos porque problamente Cristo vendria en un dia domingo en la tarde y todos los que estaban en el templo serían salvos y los que se quedaron en sus casas estarían condenados.
Sinceramente en mi inmadurez muy pocas veces pense en que ver a Cristo cara a cara y estar delante de Dios debieran ser mi sola meta.
Hoy ya no soy tan candida como para seguir pensando esa manera como dijo Pablo "cuando era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño". Quizás aún no alcanzo una completa madurez pero entendí que vivi todo un evangelio centrado en mi y que ya no importaba yo porque el evangelio se trataba de Dios y no de mi.
Luego me di cuenta que hasta algunos de los himnos que cantamos también estan centrados en nosotros, en nuestras vidas, glorias y derrotas, luchas y sufrimientos y que muy pocos estan basados en él, en su poder, autoridad y majestad. Entonces es como si nos autoconsolaramos de que vendrán mejores momentos para "nosotros".
El evangelio no puede ser reducido a un sentimiento egoista de tener alguien que solucione "todos" "tus" problemas y te conceda todos tus caprichos.
En ese evangelio ya no creo, porque entendi que el proposito eterno de Dios fue poner todas las cosas bajo Cristo y que por él y para él son todas las cosas.
Creo que Jesus, Dios mismo hecho hombre y su sacrificio para cargar por nuestros pecados y darnos salvación no se puede simplicar a un Dios que busca gente para poder concederle todos los que ellos le pidan y nada más.
Ahora pienso en un arrebatamiento, me imagino y no cabe en mi corazón el sentimiento de saber que él algún día vendra por su iglesia limpia, sin mancha y que podremos vivir con él.
Ya no importa si hay calles de oro o no, ya no importan los galardones reservados para algunos, solo importa algún día poder estar frente a él. Verle cara a cara. Que en su gracia nos amó a pesar de nuestras debilidades con amor eterno.
El resto de mi vida en la tierra será para añorar ese encuentro.

martes, marzo 11, 2008

El viaje a cuba


Durante las vacaciones tuvimos la oportunidad de estar unos días en Cuba, no puedo dejar de contar que experimente sensaciones fuertes y grandes emociones en ese lugar. Creo que nunca imaginamos lo que nos esperaba. No voy a hablar de playas, ni del mar caribe, sino de su gente y de su forma de vida.

Mas allá del shock que puede provocar ver un país en ruinas y con una pobreza extrema que se percibe la mayoría de su población, resulta asombroso percibir una esclavitud a nivel espiritual, su gente en mayoría practica la santería, otros pocos el catolicismo y un numero pequeño se reconoce Cristiano evangelico, claro esta, que esto último tiene un costo.

Comenzamos a percibir muchas carencias de libertad tanto para actuar como para pensar, un miedo constante a no romper las reglas impuestas. No se ven letreros de ningun tipo (la publicidad no existe porque todo es del estado), un guardia en cada esquina y un esfuerzo de muchos porque los turistas solo conozcan ciertos lugares.

Como anecdota fuimos a comprar a un almacen y tuvimos que hacer una fila como 20 personas, en algunas tiendas de los mismos hoteles solo pueden entrar de 1 o 2, mientras el resto espera afuera. Uno de los señores que llevan maletas en el hotel era de profesión abogado, mientras el guia turistico se esforzo todo el día para decirnos lo hermoso que era Cuba para al final del tour concluir con la siguiente frase"esto es un desastre". Sin considerar que si andas solo siempre en el trayecto te paran mujeres para pedirte jabon o shampoo del hotel (bienes extremadamente escasos).

Nos preguntamos con Alexis ¿Que pudo haber sucedido en aquel lugar para llegar a ese estado?, la respuesta la tuvimos después de conocer el capitolio, una estatua de un lucifer victorioso al centro del jardin y un pentagrama que marca el punto cero de Cuba, entre otras cosas. Tanta destrucción, pobreza, ignorancia y esclavitud no podría provenir de otro lugar.

Sin embargo se cumple que donde abunda el pecado, mucho mas abunda la gracia,tuvimos la grata bendición de conocer y compartir con unos pastores en la habana junto a su familia, ellos y otros hermanos son la luz de aquel lugar.

Un ministerio apóstolico, una vida en fe y por fe, una iglesia no reconocida, que crece y crece, una visión celular, una misión de llevar el evangelio a las naciones y convertir discipulos para Cristo.
Una iglesia que crece en amor, a pesar de las carencias materiales, tienen abundancia del Espiritu Santo, como dicen ellos debido a que deben pasar de rodillas ante Dios por el día a día.

El recuento fue una grata experiencia de crecimiento, no queda más que agradecer a Dios por la libertad que él nos ha dado.
Vivir para él y por él .

domingo, febrero 03, 2008

Nuestra Responsabilidad en el Cuerpo de Cristo


(1Ts. 5: 14, 15).
“También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos”



Cuando pasamos a formar parte de la iglesia como miembros, el Señor nos da una función, nos hace miembros y junto con ellos nos otorga responsabilidades.

La primera responsabilidad es cumplir nuestra función, es decir, trabajar con los dones y llamado que él nos ha entregado, la segunda edificar la iglesia, el Cuerpo de Cristo.

Muchos cristianos se abocan a cumplir la primera responsabilidad en forma aislada, apartándose y olvidando la segunda y más importante de edificar el cuerpo de Cristo.

De nada sirve poner en práctica los dones y desarrollarlos si con esto no estamos edificando el Cuerpo. El anhelo de Dios y la comunión de la Trinidad divina manifestado en la creación " Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza" nos enseña que es vitalmente necesario trabajar en conjunto. Dios Padre llevó a cabo la creación, Cristo su hijo llevó a cabo el sacrificio
expiatorio para el hombre y el Espíritu Santo es quien trabaja perfeccionando a la iglesia hasta alcanzar la perfección y estatura de Cristo.

Nuestra responsabilidad como miembros del Cuerpo de Cristo es permitir que el Espíritu Santo more y haga vida en nosotros y guiados por él responsabilizarnos de los miembros más débiles así como de todo el Cuerpo.

Resulta extraño ver como hoy en día el interés personal de caminar en el evangelio toma importancia, solo nos preocupamos de nosotros, nuestras oraciones hacen mención solo a nuestras peticiones y a nuestras necesidades, olvidándonos de nuestros hermanos.

El Señor quiso usar la figura del cuerpo humano para ejemplificar a su iglesia, de modo que nadie pueda decir que no comprende como funciona el cuerpo, pues todos moramos dentro de uno.

¿Ha experimentado alguna vez una caída? ¿se ha dado cuenta como las manos acuden inmediatamente en defensa del cuerpo para amortiguar el golpe? o ¿ha tenido alguna vez alguna infección en su cuerpo? ¿ se ha dado cuenta como el organismo completo aisla el foco de infección en un solo lugar colocando la piel de otro color e inflamada para defenderse? o ¿quien no se ha dado cuenta como reaccionan los ojos al ver que algo pueda entrar en ellos?. Tenemos y hemos vivido mil ejemplos como este. Es entonces fácil deducir cual es nuestra responsabilidad con los otros miembros del cuerpo.

Pablo nos exhorta a alentar a los de poco ánimo a sostener a los débiles, a ser pacientes. A no hacernos daño el uno al otro. Recordemos que solo podemos permanecer vinculados al cuerpo de Cristo a través del amor.

Col. 3:14 “ Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”

A él sea la gloria

sábado, febrero 02, 2008

El camino del amor


1. Corintios
12:27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.
12:28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.
12:29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros?
12:30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos?
12:31 Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente
13:1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
13:2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy .


El apóstol Pablo escribió dos cartas a la iglesia de Corinto, en la primera carta ataca fuertemente cada uno de los vicios que se estaban dando en la congregación.
Es una carta de corrección donde en sus 16 capítulos aborda variados problemas tales como la división entre hermanos, la inmadurez espiritual, los pecados sexuales, las costumbres paganas, la idolatría, la centralidad de Cristo, el orden en el matrimonio, el orden en la iglesia, las ofrendas, el dar a otros, etc. Pero todos estos temas los basa en algo que él llama "un más excelente camino" .

En el cap.13 Pablo entrega una profunda revelación a los Corintios, todo lo que se haga en la iglesia, como cuerpo de Cristo se debe hacer a través de un sólo camino llamado "amor".
Seguramente hemos leído y escuchado el capítulo de esta carta en innumerables oportunidades, sin embargo, leerlo y estudiarlo en forma aislada pierde todo sentido.

Porque el amor necesita ser probado en el otro, en nuestro prójimo.
Aprender a amar a nuestros hermanos como Dios nos ama, no es una tarea fácil y hacer todas las cosas en amor tampoco lo es.

Pablo presenta en cada capitulo el problema que afectaba a la iglesia y lo corrige, no deja nada al azar o a criterio de los hermanos, sino que todo lo enseña y lo ordena, pero su real motivación al escribir es el amor por las almas.

Podemos tener dones, podemos ser profetas o maestros, pero sin no tenemos amor o no ministramos en amor de nada nos sirve.

Si amamos verdaderamente, tendremos que corregir, como dice en proverbios el padre al hijo que ama castiga.

Si amamos verdaderamente, tendremos que servir a nuestros hermanos y no
servirnos de ellos.

Si amamos verdaderamente, todo don y toda autoridad debe ser puesta en práctica
en amor.

1era. de Cor.13:13
"Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de
ellos es el amor"


A él sea la gloria

martes, enero 15, 2008

¿Qué es más fácil decir : Los pecados te son perdonados o decir: Levántate y anda?

Mateo
9:2 Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.
9:3 Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.
9:4 Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?
9:5 Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?
9:6 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa.
9:7 Entonces él se levantó y se fue a su casa.


Una vez difundida la fama de Jesucristo, era común ver que la gente le llevara enfermos para que él los pudiera sanar. En este pasaje Jesús se encontraba en Capernaum predicando y mucha gente se juntó a oírlo.

Mientras él hablaba 4 hombres de fe decidieron cargar a un paralítico y presentarlo a Jesús, pero a causa de la multitud no podían llegar a él, buscando la forma decidieron hacer una abertura en el techo de la casa y lo hicieron descender en su lecho frente al maestro.

La escritura nos relata que Jesús al ver la fe de los 4 hombres, le dijo al paralítico: Ten ánimo tus pecados te son perdonados. Quizás todos esperaban que inmediatamente Jesús lo sanara, sin embargo, lo primero que Jesús hace es preocuparse de su alma.

Con esta afirmación Jesús nos enseña acerca de las prioridades en un ministerio, él vino con un mensaje central de salvación, con un objetivo claro redimir nuestros pecados.

Los escribas que estaban sentados escuchándolo aún no creían que Jesús era el Cristo, porque dudaban en sus corazones si es que efectivamente él tenía la autoridad para perdonar.
El conociendo sus pensamientos y su falta de fe los confronta con una pregunta. ¿Qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?

Los escribas, se dedicaban exclusivamente a interpretar la ley mosaica y a enseñarla, ellos conocían intelecualmente mucho acerca de la ley de Dios, sin embargo eran incapaces de creer teniendo al Cristo frente a sus ojos.

Jesús entonces les declara que a él le ha sido otorgada la potestad de perdonar pecados y finalmente sana al paralítico quien sale caminando con su lecho en la espalda frente a los escribas.

Hoy nosotros somos los encargados de difundir el evangelio de Cristo, de traer estas nuevas de Salvación. Cuando Jesús resucito se apareció a sus discípulos y les dijo “Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.”

Por tanto hoy como Jesús debemos priorizar y atacar la primera necesidad del hombre que es su Salvación.



A él sea la gloria.

jueves, enero 10, 2008

La confesión de pecados


Proverbios 28:13
"El que encubre sus pecados no prosperará;Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia "


Desde que Adán y Eva pecaron existe la tendencia del hombre a encubrir nuestra propias faltas. Ellos cubrieron con hojas su desnudez y no asumieron la responsabilidad de sus actos, como consecuencia fueron expulsados del Edén.

Vemos también en las escrituras otros casos como el del Rey David que llegó al asesinato para poder encubrir su falta. Pero a diferencia de los anteriores en David hubo una actitud de arrepentimiento y aunque su pecado no dejó de tener consecuencias para su vida y su familia, pudo experimentar y alcanzar la misericordia de Dios que le perdono su vida.
La confesión de pecados se debe entender como requisito básico para aceptar a Jesús. No solo se trata de confesar sino que la confesión misma debe llevar implícita una actitud de arrepentimiento o Metanoia cuyo origen del griego significa un cambio de mente.
La autoridad para perdonar pecados es sólo de Cristo y su Espíritu Santo transforma la mente y el corazón y convence de pecado. Entonces no solo basta tan solo confesar sino que arrepentirse.
Los frutos dignos de arrepentimiento son una muestra de la renovación de nuestra mente.

Sin embargo, una vez que hemos recibido a Cristo, no estaremos exentos de pecar. Aunque no estamos obligados a pecar nuestra naturaleza tiende al mal. Pero una vez nos veremos enfrentados a nuestra naturaleza humana que no quiere enfrentar el pecado sino que lo tiende a cubrir. Nos cuesta ver y asumir nuestras propias faltas. Siempre es más fácil ver el pecado en el otro y no en nosotros.
A diario necesitamos arrepentirnos, aunque hayamos recibido a Cristo en nuestros corazones con mayor deberá estar presente la constante confesión a él de nuestras faltas.

Quizás hoy existe algo que nos ata y no nos deja avanzar, quizás hoy existe en nosotros algún pecado que no hemos confesado y que no queremos dejar. Sin embargo su Espíritu Santo está presente y nos convence de que es necesario arrepentirnos una vez más y renovar nuestra mente para poder alcanzar la estatura y la plenitud de Cristo.

A él sea la gloria

martes, enero 01, 2008

Y llegó el 2008


Un año más que Dios nos da!!!

lunes, diciembre 24, 2007

Un Dios a la medida



Ayer en un periódico se escribió un reportaje llamado “Retrato hablado de Dios” basado en una encuesta donde la gente expresa la imagen que tenía acerca de
Dios.
El resultado es que cada uno tenía un Dios a su medida y se concluía que la mayoría de las personas tenía una imagen infantil de Dios construida en base a creencias, formación familiar e ideas preconcebidas.

La gente por estos días prefiere recordar a Jesús recién nacido, dormido en un pesebre, inofensivo.

Cuando se predica de un Cristo salvador, cuando se llama al arrepentimiento pocos responden al llamado. La gente rehuye de este Jesús.

En estas fechas toma forma la idea preconcebida de que “el niño Dios” trae solo amor y paz.

Por eso muchos prefieren quedarse en el pesebre al lado del niño, pero pocos llegan a la cruz con el Salvador.

Quienes hemos conocido realmente a Cristo, no podemos acotar nuestro Dios a un pesebre, porque aún la tierra es el estrado de sus pies.

La voluntad eterna de Dios fue que el Verbo (El hijo de Dios) hecho carne viniera a este mundo a reconciliarnos con él, a expiar nuestros pecados, a traernos salvación porque sin él estábamos muertos y perdidos por el pecado porque el hombre había caído ante su creador y estábamos destinados a la perdición.
No es que haya nacido, el siempre fue, el siempre estuvo. Cristo, no tiene principio ni fin, él es ante todas las cosas (Colosenses 1: 15-17)

En realidad todo fue hecho para él y por él , aun nosotros fuimos creados para su gloria.

El eterno propósito de la voluntad de Dios fue poner todo bajo Cristo entregándole toda autoridad a él (Efesios 1: 19-21).

No es un Dios a nuestra medida. Cristo fue, es y será la Justicia de Dios.


Filipenses 2 : 6 -11

“el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que
aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho
semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios
también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los
cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que
Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”

A él sea la gloria

miércoles, noviembre 21, 2007

El cuidado de la grey


1ra. de Pedro

5:1 Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos,
y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la
gloria que será revelada:
5:2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por
fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto;
5:3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo
ejemplos de la grey.
5:4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona
incorruptible de gloria.




La estructura jerárquica en la iglesia primitiva situaba por decirlo de alguna manera a los ancianos en un lugar circular alrededor de los hermanos, como un cerco en un redil.
Los ancianos eran cristianos maduros (no en edad necesariamente ), eran hermanos que estaban dispuestos por amor al Señor a servir a los hermanos más pequeños, a invertir su tiempo y dedicación en el cuidado y formación de otros.

Pedro exhortaba a estos ancianos para que al cumplir esta labor no se dejaran llevar por las corrientes del mundo, por las ambiciones de poder y por la naturaleza propia del hombre de querer ejercer un dominio sobre otros.

Hoy en día, muchos cristianos son honrados en sus iglesias a servir, le son asignadas responsabilidades donde se pueden ver expuestos a la misma tentación de poder que de estos ancianos. Sin embargo el llamado es a servir honestamente, no buscando el interés propio, el verdadero amor fraternal, no busca lo suyo sino lo de otro.

Amemos sin fingimiento no tan solo de palabra sino que con nuestro actuar.

A él sea la gloria

miércoles, noviembre 07, 2007

¿Quién controla nuestra vida?



San Juan 5:19
" De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente."

Jesús aún siendo Dios en la tierra nos dio un claro ejemplo de obediencia, mansedumbre y sumisión a la voluntad del Padre. Él dijo:
San Juan 5:30 "No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre."

A Pedro le dijo "otro te ceñirá"
San Juan 21:18 “De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Nótese que le dijo irás “donde no quieras”

y a nosotros sus Discípulos nos dijo que el Espíritu Santo nos iba a guiar a la verdad (Cristo)

San Juan 16:13
"Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber"

Y nos llama amigos si hacemos su voluntad.
San Juan 15:14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando

Hacer la completa voluntad del padre es dejarse guiar por el Espíritu Santo que mora en nosotros. Muchas veces implica hacer lo que no queremos hacer como por ejemplo orar por nuestros enemigos.

La voluntad de Dios permite que su propósito se cumpla en nuestras vidas.
Él para cada uno de sus hijos tiene un plan, un propósito, un camino que él ha escogido.
Que Dios tome el control significa no tomar decisiones sin consultar en oración previamente a nuestro Padre.
Aprender a escuchar la voz de Dios en nuestras vidas.
Entender que todos nuestros caminos no son los correctos.
Llevar el yugo de Cristo en nuestros lomos y dejarse guiar por el maestro
Que él domine nuestro hablar y nuestra mente.
Aun los planes y proyectos personales debemos dejarlos a los pies de Cristo en oración, pidiendo que él los confirme conforme a nuestra voluntad.
No empecinarnos en vivir a nuestra manera creyendo que estamos tomando mejores decisiones que las que Dios tiene para nosotros.
Es renunciar a uno mismo, a lo que yo quiero hacer.
Es vivir esperando ser guiado, dirigido por él.
Es disfrutar del acceso directo al Padre a través de la oración.
Es vivir en comunión con Cristo.
A él sea la gloria

miércoles, octubre 03, 2007

LA DISCONFORMIDAD DEL CRISTIANO

Malaquías 3:13-18

"Vuestras palabras contra mí han sido violentas, dice Jehová.Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti?.Habéis dicho: Por demás es servir aDios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presenciade Jehová de los ejércitos?. Decimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron aDios y escaparon. Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe;y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces osvolveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve"

Las personas que no han aceptado a Dios, tienen una característica común y es que viven bajo los designios de este mundo.

Se afanan por llegar alto y a medida que avanzan y logran sus metas propuestas nunca se satisfecen con sus logros, sino que siempre aspiran más.


El predicador de Eclesiástes afirma que el ojo humano nunca se sacia, y que finalmente todo es vanidad.

Los hijos de Dios estamos llamados a ser diferentes. Jesús nos enseñaba a no afanarnos por el día de mañana, por la comida, por el vestido y aun por la apariencia física.

Pero el vivir en el mundo hace que de algún modo nos vayamos adaptando a sus costumbres. Dios era celoso en cuanto a que su pueblo escogido Israel no compartiera con los pueblos extraños pues los hombres tomarían mujeres extrañas por esposas y motivados por agradarlas terminarían adorando a sus dioses y teniendo sus costumbres (Esdras C.10) lo que en alguna medida ocurrió.

Al leer este pasaje de Malaquías encontramos que hijos de Dios comenzaron a compararse con hombres incredulos, compararon su bienestar y sus actitudes frente al mundo y concluyeron que por demás era servir a Dios. Sin embargo, Dios los reprende y les recuerda que el galardón de los hijos de Dios no se recibirá en este mundo ni con cosas de este mundo, aunque Dios nos promete prosperar nuestras vidas, puede que en algún minuto tengamos que ser probados y ver como gente incrédula próspera en lo material, o en el trabajo, o en los estudios aunque mas que nosotros.

Tengamos cuidado porque esto solo es un espejismo que el enemigo usa en nuestra contra para que murmuremos contra Dios. Recordemos que nuestra gloria es Cristo y que en los cielos nos espera nuestro galardon. Llegará el día del Señor en que podremos discernir claramente la diferencia entre el mundo y nosotros, entre los hijos de Dios y los que no lo son.

Aquel día todo ojo le vera y toda rodilla se doblegará ante él

A él sea la gloria


jueves, agosto 09, 2007

Reflejamos a Cristo?

Siguiendo con el tema de la iglesia de Cristo (que me apasiona por lo demás) medito en cuanto tiempo se ha perdido en discusiones, divisiones y pareceres entre quienes somos el pueblo de Dios. Acaso ¿aún no logramos dimensionar el valor de nuestro llamado?. Somos el cuerpo de Cristo, su reflejo aquí en la tierra.
Se entiende que cuando el mundo nos ve a nosotros debe ver a Cristo manifestado en nosotros.
Pero basta tomar el espejo de la palabra y saber que eso no ocurre.
Tomo el espejo y veo indiferencia.
Me cuesta ser indiferente ante tanta indiferencia para con Dios.
Esa pereza de no hacer nada, no moverse, esperando que algo ocurra.
Decimos amar a Dios pero preferimos obedecernos a nosotros mismos, a nuestra naturaleza.
Sabemos hacer lo bueno y no lo hacemos. Sabemos como orar, como ayudar al projimo, como dar amor, aliento, paz. Tenemos este tesoro guardado para nosotros.
Razón tuvo Pablo cuando escribió "Miserable de mi, ¿quien me librará de este cuerpo de muerte...porque lo que no quiero hacer ...eso hago".

No quiero se inerte ante el dolor humano, ni un miembro común de una de las miles de congregaciones evangelicas, no quiero ser una "hermana" más que espera en una banca sentada hasta que alguien le diga lo que podrá hacer y cuando.

Quiero reflejar a Cristo, tener su unción, su poder, romper estructuras de hombres para dar paso a la obra de Dios. Quiero vivir a diario en su presencia, ser uno con Cristo.

Y sé que la obra que él un día comenzó en mi, la perfeccionará.
Lo se

Y Nevó....



Debo agradecer a Dios por tener una vista tan privilegiada desde mi oficina.. y hoy en particular con nieve.. algo insolito para nuestra ciudad.. y que sucede cada 30 años aprox.






lunes, abril 23, 2007

"La Iglesia que no somos"

Anduve media perdida del blog, porque por estos días me tocó preparar un taller respecto de la Iglesia de Cristo. A medida que me fui introduciendo en el tema, pude ver mas claramente la gran distancia que tenemos hoy en nuestras congregaciones evangelicas, respecto al modelo original de iglesia que Cristo instauró.
Congregaciones donde han relegado a Jesús de los cultos, donde hablan de él con una soltura y propiedad y dicen conocerle pero a la hora de mostrar los frutos, no parecen precisamente hijos de Dios. La parte que se les olvida es que el amor y la fe en Dios se traducen obligatoriamente en obediencia a su palabra.
Cultos creados para la entretención de la congregación, para que no se vayan. Congregaciones en que la palabra de Dios no es "autoridad". Tiempos mejores sabemos que no vendrán. Pero en este ir y venir de nuevas congregaciones que luego se deshacen, o que se atribuyen el caracter de "únicos y elegidos", la Iglesia de Cristo sigue su curso y crecimiento. Por que la verdadera Iglesia que será alzada como esposa del Cordero, es aquella que no tiene una personalidad juridica, ni estatuos, ni normas humanas.
La Iglesia de Cristo esta compuesta por quienes luego de haber recibido el perdón de sus pecados han experimentado una nueva vida (arrepentimiento y convertimiento), aquellos que viven en plena y constante comunión con El Espíritu Santo, quienes se han negado a sí mismos, y han seguido a Jesús, quienes ha diario toman su cruz y siguen las pisadas del maestro, en este largo camino de llegar a ser la “imagen y semejanza “ de Dios. Quienes se caen y luego se levantan tomados de la mano del maestro. Nos son perfectos, tampoco son los mejores, son pecadores como todos, pero que aman a sus hermanos y a los que no lo son.
Quienes predican el evangelio, visitan enfermos y extienden su mano cuando "nadie" los ve.
Esta iglesia por lo demás se reúne todos los días en todas las partes del mundo, a través de la oración. Quienes "aman su venida". Sus miembros aunque no se conocen todos, se reconocen inmediatamente por la comunión que nace entre ellos aunque nunca se hayan visto o aunque nunca hayan conversado antes. Se miran, se leen, se escuchan y se edifican unos a otros. Esa comunión es simplemente el vínculo del Espíritu Santo viviendo en nuestro interior.
A Él sea la gloria!

viernes, abril 13, 2007

El verdadero ayuno

El ayuno que Dios nos pide está muy lejos de los sacrificios y el aislamiento.
Me recuerdo que en mi niñez, cuando mi familia era cátolica, mi madre me llevaba a visitar un convento, con la idea de ir a ver una monja que vivia enclaustrada. El paseo terminaba en que accediamos a un lugar donde a través de un orificio yo veia una mano que se asomaba para darme dulces. Nunca entendi el silencio de aquel lugar, ni el porque del encierro.
Tantos se esfuerzan por encontrar a Dios, algunos se encierran para encontrarlo, otros eligen el camino de los sacrificios, otros quieren encontrar a Dios en la soledad de un montaña, en la puesta de sol, en el mar, en el campo, en los libros, en los templos, en fin.
Nos cuesta ver a Dios en lo feo, en los que sufren , en los quebrantados, en los tristes, en los marginados, en los enfermos. Nos cuesta ver a Dios en el prójimo, porque el camino para llegar a amar al projimo como a uno mismo es largo y a veces no lo queremos cruzar.
Decimos amar a Dios y no nos compadecemos del que sufre,
Decimos amar a Dios y damos vuelta la cara al ver a algun mendigo,
Decimos amar a Dios y vivimos en forma egoista...

Cristo mando a ayunar a sus discipulos, no porque exista un tipo de espiritu o demonio que sea tan poderoso que solo el ayuno lo pueda echar, sino que el ayuno era por ellos mismos, para que en ellos muriera toda incredulidad.
Pero el verdadero ayuno como esta escrito en Isaias, se traduce en el compartir el pan con el hambriento, en compartir lo que tenemos, el mensaje del evangelio, presentarles a Cristo.
La gente que no ha conocido a Dios vive sin rumbo, vaga buscando satisfacerce a si mismo.
La gente sin Dios llora, son almas presas del mundo, de si mismos.
La gente sin Dios llevan pesados yugos, son oprimidos, son esclavos sin saberlo.
Juegan a ser felices, pero en realidad no lo son.
Buscan una paz, que nunca podrán alcanzar si no llegan a las plantas de Cristo.
Miro a mi alrededor y veo mucha gente sin Dios
Señor!! enseñanos a practicar el verdadero ayuno
Isaias : 58:5 -7 ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová? ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? .

viernes, abril 06, 2007

"EL VIVE"

Aparición a los 10( basado en Juan 20:19-31)
por Dr. Néstor Miguez

La puerta está trancada. El cuarto, ni grande ni chico, apenas es iluminado por un ventanuco alto. La luz de los arreboles del poniente, levemente violácea, lo hacía todo más fantasmal. Una mesa está corrida a un costado, contra la pared, bajo la ventana.Sentado sobre la mesa, los pies colgando, hay un hombre bastante joven, con el bozo apenas sombreándole el rostro, aunque un rictus incierto le marca las facciones suaves. Detrás de él otro hombre descansa sobre la mesa. Es largo para su improvisado lecho, y las piernas, de la rodilla en más, le quedan al aire. Está volteado hacia la pared, la cabeza sobre una mano, la otra tomándose la nuca; pero se nota que no duerme. Cada tanto se sacude con un profundo suspiro, como un quejido, como un llanto.Otro se esconde bajo la mesa, sentado con las piernas recogidas, la espalda apoyada en la pared. Apenas un bulto arrojado allí para que no estorbara, no se distinguía en la oscuridad. Forzando la vista se distingue la cabeza, que le cae entre las rodillas, sobre el pecho.

Más allá, de pie, un cuarto varón, recostado sobre la misma pared. Era el más inquieto de ese grupo. Por momentos se ponía en cuclillas, luego se paraba, levantaba un pie y lo apoyaba en la pared, lo volvía a bajar, se erguía, sacudía los hombros, se dejaba caer nuevamente espalda a la pared, las manos colgando, se volvía a enderezar... El más joven lo observaba cada tanto, y luego volvía a mirarse las manos entrelazadas.Una silla, cerca de esa mesa, es ocupada por un tipo bajo, de piel más oscura. Está sentado con la silla al revés, las piernas abiertas, los brazos cruzados apoyados sobre el respaldo, el mentón apoyado sobre el brazo. La tupida barba oscura, casi hasta los ojos, no me deja ver su gesto, pero no oculta el brillo de su sudor, quizás sus lágrimas.

En la esquina había otro de rodillas, sentado sobre sus talones, mirando cabizbajo al rincón. Tenía la ropa rasgada. Era el único que producía un ruido constante, un murmullo permanente. Se balanceaba como en trance.Un pequeño banco de madera se ubica contra la otra pared, opuesta a la puerta. Lo ocupan otros dos hombres, que por el parecido bien podía pensarse que son hermanos. Uno tiene las manos sobre las rodillas, mirando fijamente a la puerta, como si en cualquier momento fuera a salir disparado hacia allí; el pecho descubierto, velludo. Cada tanto sacudía la cabeza de arriba hacia abajo, apretando los dientes; o, pasado un tiempo, cerraba los ojos, movía la cabeza de izquierda a derecha, y entonces se mordía el labio inferior. El otro hermano (si lo era) ha cruzado el brazo izquierdo sobre el pecho, la mano en cuja, sosteniendo el codo del otro brazo, en cuyo puño apoya la cara. Tenía una actitud más reflexiva.

Finalmente el más anciano, calva y barba canosa, está un poco apartado, junto a otro más alto y joven, aunque no mucho, parado al costado, ambos mirando a la pared. El anciano cada tanto levanta un puño y golpea la pared repetidas veces, como con ira. A veces, impotente, se golpea la cabeza contra la pared, y lanzando un gemido lastimero, o un grito desgarrador... “¡No, no, no...!”. El otro trata de contenerlo, consolarlo, rodeándolo con ambos brazos, las manos en el hombro. Lo estrechaba contra sí, le hablaba al oído. El viejo pareció serenarse, se afloja... pero un rato más tarde volvía a repetir sus gestos autodestructivos.

Allí están encerrados esos diez hombres. Cerradas las puertas, cerradas las esperanzas. Cerrado un tiempo de expectativas, de entusiasmo, de peligros inadvertidos, de peligros advertidos y afrontados, y otros advertidos sin saber qué hacer. Un tiempo de frases enigmáticas que ahora se revelan, se rebelan, los desvelan, y se ocultan, los abisman.Pasadas fueron también las horas provocativas y lacerantes de los últimos días, la excitación enloquecida que produce esa sensación de no estar pasando pero pasa, de no estar ocurriendo pero ocurre, de no puede ser pero es. Después de todo, los sentimientos también se palpan.También el peligro y la muerte excitan. También la cobardía se vive intensamente, requiere decisión y cuidado. Hay que decidir decir no, hay que afrontar el temor de ser descubierto al negar, al mentir. Y después, se sabe, hay que vivir con ello encima mucho tiempo. Y pesa, tanto o más que la temeridad que no se tuvo, tanto o más que la traición, otra heroicidad al revés. Pero ahora ni eso. Solo esta nada, que ni a la muerte impulsa.Abatidos, y me queda corta la palabra. Esa es la sensación que recibo cuando los miro. La derrota por fuera y por dentro. La derrota en una lucha que nunca llegó verdaderamente a darse, el sentido de haber perdido una posibilidad que nunca llegó a ser.

Según dicen, uno vio y creyó, pero nada dice, quizás por que ni siquiera está entre ellos. Otra vio entre lágrimas y reconoció entre suspiros, pero tampoco está, porque es mujer y las mujeres no son creíbles, y menos se si sospechan de enamoradas. Según dicen, otro vio y no creyó, porque no entendía nada aún. Uno que nada dice, otra a quien nadie cree, el otro que nada entiende. Y en todos una sensación de nada que invade (vanidad de vanidades, dice el predicador...uno lo recuerda pero no se atreve a decirlo...). Ese sentimiento de vacío que solo deja lugar a esa otra sensación de nada que es el temor, que demora los tiempos hasta el infinito, donde el sentido se consume a sí mismo. Allí están. Así están. Temor, angustia, desamparo, desilusión. Extraños galileos encerrados en Jerusalén, sospechados por el poderoso Consejo, sin alternativas ni reservas. Desorientados, ¿qué podían esperar? Nada peor que la vida sin espera, cuando se conoció la vida que viene.Vuelvo a contarlos: uno, el que está acostado en la mesa, y el joven sentado en ella, dos. Tres, el de debajo de la mesa. Cuatro el inquieto. Cinco el que está a horcajadas de la silla. El arrodillado del rincón, seis. Los dos hermanos hacen ocho. El viejo y su amigo, nueve y diez; once el que está parado en el medio... ¿el que está parado en el medio?No estaba antes....

Nadie sabe desde hace cuanto que está allí, cómo entró... ni yo mismo, invisible observador advenedizo, me di cuenta. Ellos tampoco, cada uno ensimismado en su propio quebranto.Ahora habla, los saluda con el tradicional “Shalom”.Entonces lo miran. Los rostros cambian de temor a asombro, se quedan como petrificados. Miran de nuevo, fuerzan los ojos en la penumbra... No puede ser, es un efecto de la poca luz... El recién llegado levanta las manos y se las muestra, hace un gesto y se levanta la ropa del costado del cuerpo. Es un aparecido en quien viven todos los desaparecidos.Todos se miran sorprendidos. El que estaba bajo la mesa se golpea la cabeza por levantarse de golpe, pero se ríe, se ríe como loco. El viejo cae de rodillas, el arrodillado se levanta como si tuviera un resorte. El inquieto grita y salta, y luego se tira al piso boquiabierto. Todos se acercan, lo rodean. Los hermanos dejan sus sillas, se abrazan, van a empezar a bailar, pero se detienen porque escuchan que el recién llegado vuelve a hablar. De repente se paran todos en torno de él. Vuelve a saludarlos con el deseo de paz. Yo también lo reconocí, me conmuevo, me desencajo. Aunque conocía el cuento, otra cosa es verlo, vivirlo. Notar lo que pasó en esos hombres, en mí, viendo al resucitado; pero claro, yo, por ahora, no cuento; ellos son reales, yo, un personaje de ficción llegado del futuro...El resucitado trae la vida en exceso, después de haber visto aquí la vida en receso. Contagia de resurrección, impulsa a la alegría sin sentido, a la vida contra la vida. ¡Viva la vida para siempre!, contra la vida para nunca que te tiran cada día los cultores del culto. Estoy mirando el presente de la vida eterna, y descubro que no hay otra vida eterna que la que comienza en este presente que ahora vivo, de esta experiencia única que mi relato apenas intenta reconstruir.

Pero que no hay presente si no fuera por esta vida eterna. Lo miro, y no puedo creer lo que veo. Solo cuando ya no lo vea, podré creer, confiar en lo que vi.–“Como el Padre me envió, yo los envío”... Esto me sorprende más, si se puede. ¿Enviar a estos miedosos de puertas cerradas? Me dan gana de interrumpirlo... “Pero Maestro, ¿no los viste hace un minuto?; si daban para hacer una elegía, un tango tristísimo. Cambian de humor y se dejan caer, es una turba de llorones aterrados. Yo lo he visto recién. No tienen madera para estas cosas. No te olvides de las tonterías que dijeron más de una vez, de sus groseras incomprensiones, cómo te dejaron solo, como ahora se encerraron de miedo. Tú los conoces, los llamaste e instruiste, los cuidaste, los soportaste, llegaste a quererlos como amigos... eso lo entiendo; pero decirles que harán lo tú haces... ¿no es mucho?... ¿no es sobrevalorarlos?

Las mujeres tuvieron más agallas que ellos, te acompañaron a la cruz, estuvieron contigo. El otro joven se mostró más dispuesto, incluso. Si no te pudieron acompañar en el exceso de la cruz, ¿cómo te acompañarán en el exceso de la resurrección? ¿Cómo vas a confiar en ellos, cómo los vas a comparar contigo mismo? Nunca podrán ser enviados como tú, obradores de justicia, nunca podrán ser señales de ninguna plenitud, pastores de ningún rebaño, anunciadores de ninguna valentía... Tú eres la vida, ellos la mediocridad. Volverán a su pesca triste, a su deambular de rutinas...En eso un soplido, un viento ancestral, sale de la boca de ese resucitado. Comunica lo incomunicable, dice lo indecible, se hace yo en mi yo. Es un aliento celestial, un espíritu santo, es el espíritu del aparecido.

De repente siento que mis reticencias y mis preguntas eran ridículas, que yo mismo tengo que salir a publicar lo que acabo de ver, que mis peores dolores son, sin embargo, señales de amor, que todos somos pastores y rebaños, que puedo afirmar lo inafirmable, porque he visto al Resucitado. Que soy justo en una nueva justicia, que nada me retiene, que estoy suelto de mis peores ataduras, que mis pecados son mis opciones, puedo ir más allá de cualquier desilusión, que cada cosa que me ha destruido también me construye, que cada desvío me abrió un nuevo camino.

Que si me quiero quedar atado, es porque no he sentido que puedo aventurarme en la terrible demanda de la libertad.

martes, abril 03, 2007

El Juego sigue..

Siguen jugando con la fe los más pequeños, con aquellos que creen ciegamente en sus líderes, con los más débiles, con los mismos que no tienen asientos especiales, pero que asisten a todos los servicios que los otros no van, juegan con los que no cuestionan, porque claro cuestionar es andar con un “colador “y los que usan un colador no son “espirituales”...

Ellos los más pequeños solo están llamados a “obedecer”...., asi los forrmaron, ese fue la “doctrina” que recibieron.

¿Será que no son dignos de recibir un don de discernimiento?
¿Será que no son dignos de tener una comunicación directa con Dios?
La Iglesia de Dios no es aquella donde existen dos tipos de Cristianos ; los pequeños y los grandes, los pobres y los ricos, los que mandan y los que obedecen, los que escuchan a Dios y los que no le escuchan.

La Iglesia de Dios es un cuerpo, es el cuerpo de Cristo...

(un desahogo)